Pintar el suelo de una nave industrial o de un almacén logístico exige tener en cuenta una serie de criterios técnicos, además de la resistencia de la pintura. El tipo de actividad, el tránsito de maquinaria, el estado del pavimento o los tiempos de parada condicionan la elección del sistema adecuado.
No todas las pinturas para suelos de naves industriales ofrecen el mismo comportamiento ni responden igual al uso intensivo. Una mala elección puede traducirse en desgaste prematuro, problemas de adherencia o la necesidad de repintar en poco tiempo.
En este artículo repasamos qué pinturas se utilizan para pintar el suelo de una nave industrial, cómo se aplican correctamente y qué factores influyen en el precio por metro cuadrado, con un enfoque práctico y orientado a uso real.

Aspectos clave al elegir pintura para suelos industriales
El suelo de las naves industriales está sometido a cargas constantes, tránsito de carretillas, impacto de maquinaria y, en muchos casos, a humedad o agentes químicos. La elección del sistema de pintura debe ajustarse al uso real de la nave y a las condiciones de trabajo para que el pavimento responda a largo plazo.
No todas las naves industriales plantean las mismas exigencias. No es lo mismo un almacén logístico con tránsito continuo de carretillas que una nave de producción, un taller mecánico o un espacio con zonas de carga y descarga. El tipo de actividad condiciona el nivel de desgaste, la necesidad de resistencia química, el comportamiento frente a la abrasión y los requisitos de seguridad del pavimento.
También influyen factores como el estado previo del suelo, si el hormigón es nuevo o antiguo, la presencia de fisuras, la porosidad o la existencia de restos de tratamientos anteriores. Estos aspectos determinan no solo el tipo de pintura, sino también el sistema completo de aplicación, incluidos los trabajos de preparación y la necesidad de imprimación específica.
Los tiempos disponibles para pintar el suelo también condicionan la elección del sistema. En muchas naves no es posible detener la actividad durante días, por lo que el secado, la puesta en servicio y la compatibilidad con el ritmo de trabajo se vuelven factores decisivos.
Qué tipo de suelos se pintan en naves industriales y almacenes
En naves industriales y almacenes logísticos no se trata tanto de tipos de suelos distintos, sino de suelos que parten de situaciones muy diferentes. El material suele ser el mismo (habitualmente hormigón), pero su estado, su antigüedad y el uso que han soportado condicionan por completo cómo puede abordarse el trabajo.
No plantea el mismo punto de partida un suelo recién ejecutado que uno con años de tránsito, reparaciones puntuales o tratamientos anteriores. La presencia de fisuras, zonas pulidas, pérdida de porosidad o desgaste irregular obliga a adaptar la preparación y el sistema de pintura en cada caso.
Por eso, antes de pintar, es imprescindible entender en qué condiciones se encuentra el pavimento. Ese diagnóstico inicial es lo que determina qué pintura puede aplicarse, qué trabajos previos son necesarios y qué resultado puede esperarse a medio y largo plazo.

Tipos de pinturas para suelos de naves industriales
No todas las pinturas industriales están pensadas para trabajar sobre el suelo ni responden igual al desgaste, al tránsito o a las condiciones de uso de una nave. Para elegir el tipo de pintura adecuado es necesario entender qué ofrece cada sistema y en qué situaciones funciona mejor.
En suelos industriales se utilizan principalmente pinturas formuladas para resistir la abrasión, el impacto y, en muchos casos, la exposición a humedad o productos químicos. A partir de ahí, la elección depende del uso del espacio, del estado del pavimento y del nivel de exigencia que se le vaya a pedir al suelo una vez pintado.
Pinturas epoxi para suelos industriales
Las pinturas epoxi se utilizan de forma habitual en suelos de naves industriales y almacenes logísticos por su alta resistencia al desgaste y su buena adherencia sobre hormigón. Son adecuadas para espacios con tránsito continuo, cargas y limpieza frecuente.
Funcionan especialmente bien en interiores y en zonas donde el suelo está expuesto a aceites, grasas o productos químicos habituales en entornos industriales. Para que el sistema responda correctamente, el soporte debe estar bien preparado y, en muchos casos, requiere una imprimación previa y una aplicación controlada.
Si quieres ampliar información sobre este tipo de sistemas, puedes consultar nuestro artículo sobre pisos epóxicos industriales.
Pinturas de poliuretano para naves y almacenes
Las pinturas de poliuretano se utilizan en suelos industriales cuando se requiere buena resistencia al uso y un comportamiento algo más flexible, aunque poco apreciable, frente a cambios de temperatura o humedad. Son habituales en naves donde el pavimento está sometido a tránsito continuo y limpiezas frecuentes.
Ofrecen un acabado algo más elástico que el epoxi, lo que ayuda a absorber pequeñas dilataciones del soporte sin que aparezcan fisuras. Como en cualquier sistema industrial, la preparación del suelo y la correcta aplicación son determinantes para que el pavimento mantenga sus prestaciones con el paso del tiempo.
Sistemas combinados: imprimación + acabado
En muchos suelos industriales no basta con aplicar una pintura de acabado. El estado del pavimento y el nivel de exigencia hacen necesario trabajar con sistemas combinados, formados por una imprimación específica y una o varias capas finales.
La imprimación cumple una función clave: regula la absorción del hormigón, mejora la adherencia y ayuda a consolidar superficies desgastadas o con porosidad irregular. A partir de ahí, el acabado (epoxi, poliuretano u otro recubrimiento) trabaja en condiciones más estables y ofrece un rendimiento más uniforme.
Este planteamiento es habitual en naves con suelos antiguos, reparados o sometidos a uso intensivo, donde la durabilidad del sistema depende tanto de la preparación como de la pintura final.
Recubrimientos especiales
En determinadas naves industriales, el uso del suelo plantea exigencias que van más allá de la resistencia general al desgaste. Zonas con tránsito muy intenso, áreas de carga y descarga, espacios con requisitos de seguridad o sectores expuestos a productos específicos requieren recubrimientos adaptados a esas condiciones.
Estos sistemas pueden incorporar propiedades antideslizantes, mayor resistencia química o soluciones pensadas para señalización y delimitación de zonas dentro del propio pavimento.
Dentro del catálogo de Palcanarias puedes encontrar sistemas epoxi, poliuretanos y recubrimientos especiales para suelos industriales.

Precio de pintar el suelo de una nave industrial
El precio de pintar el suelo de una nave industrial no se puede fijar de forma genérica. Intervienen varios factores que condicionan tanto el coste por metro cuadrado como el sistema que conviene aplicar en cada caso.
Uno de los elementos clave es el estado del pavimento. Un suelo en buen estado, sin tratamientos previos ni daños importantes, requiere menos trabajos de preparación que uno desgastado, con fisuras o restos de pinturas antiguas. Esa fase previa influye de forma directa en el presupuesto.
También pesa el tipo de actividad y el nivel de exigencia. No es lo mismo pintar una nave de almacenamiento ligero que un espacio con tránsito continuo de carretillas, cargas pesadas o exposición a productos químicos. Cuanto mayores son las exigencias, más específico es el sistema y mayor el coste.
La superficie total, la necesidad de imprimaciones, el número de capas, los tiempos de ejecución y si la nave puede seguir operativa durante los trabajos son otros factores determinantes. Por eso, para calcular el precio de pintar el suelo de una nave industrial, es imprescindible valorar el conjunto y no solo los metros cuadrados.
Errores habituales al elegir la pintura para suelos industriales
Al decidir qué pintura utilizar en el suelo de una nave industrial, es fácil cometer errores que no siempre se detectan de inmediato, pero que acaban afectando al rendimiento y a la durabilidad del pavimento. En la mayoría de los casos, no tienen que ver con el producto en sí, sino con una mala valoración del uso, del estado del suelo o de las condiciones de trabajo.
- Elegir la pintura únicamente por el precio, sin tener en cuenta el uso real del suelo, el tránsito o las cargas que va a soportar.
- No valorar el estado previo del pavimento y aplicar el sistema sobre superficies con restos de tratamientos anteriores, fisuras o porosidad irregular.
- Tratar toda la nave de la misma forma, sin diferenciar entre zonas de paso, áreas de carga, espacios técnicos o sectores con requisitos específicos.
- Seleccionar una pintura sin considerar los tiempos de aplicación, secado y puesta en servicio, lo que puede interferir en la actividad habitual de la nave.
El suelo de una nave industrial o de un almacén logístico forma parte del propio funcionamiento del espacio. Su estado, el sistema de pintura elegido y la forma en que se interviene condicionan el mantenimiento, la seguridad y la durabilidad del pavimento a medio y largo plazo.
Desde Palcanarias te ayudamos a plantear este tipo de trabajo desde un análisis técnico del suelo y de las condiciones de uso, con el objetivo de que puedas elegir soluciones ajustadas a tus necesidades.